De cara a la justa deportiva más notable del año, te presentamos otro fragmento de la línea del tiempo responsable de contar la historia de los Juegos de la era moderna. Mantente atento puesto que aún restan eslabones en este recorrido.
La brecha para llegar al día de la apertura de Paris 2024 es cada vez más angosta. Atletas de todo el mundo ajustan los últimos detalles para emprender su travesía, potenciar su fuente de motivación y advertir que viajarán con un sueño que podría transformarse en recuerdo. Mientras tanto, la ciudad sede ultima detalles para conseguir la logística perfecta y ofrecer al mundo los mejores juegos de la historia.
Para tener el privilegio de albergar los Juegos Olímpicos (o lo que es lo mismo, ser la capital mundial del deporte durante unos días) es necesario atravesar un arduo proceso de elección. El Comité Olímpico Internacional (COI) establece un sinfín de requerimientos para que las ciudades puedan presentar su candidatura: la red de transporte, las instalaciones deportivas, el proyecto de la villa olímpica, la capacidad de alojar al turismo, los patrocinadores potenciales, el presupuesto disponible, las vías de acceso suficientes, la estabilidad política, social y económica, entre otros factores que determinarán quién obtendrá el beneficio y la responsabilidad de organizar la justa deportiva más portentosa. La obligación, cada cuatro años, es brindar al planeta el mejor evento posible.
Los Ángeles 1932
Juegos de la X Olimpiada
Para 1932, los Juegos comenzaban a ser una interesante fuente de ingresos, de no ser así, Estados Unidos no se habría interesado en organizarlos apenas tres años después de la “depresión del 29”. El Memorial Coliseum albergó el fuego olímpico durante 16 días, ritual que se practicó por primera vez en la justa de Ámsterdam en 1928.
El japonés Kasuo Kitamura ganó en los 1,500 libres a la edad de 14 años. Mildred Didrikson obtuvo su clasificación a todas las finales de los eventos en atletismo, aunque sólo se le permitió participar en tres de ellas; tenía 18 años. México obtuvo dos preseas de plata: una en boxeo y otra en tiro con rifle.

Berlín 1936
Juegos de la XI Olimpiada
La política encontró un nuevo método de control ideológico a través del deporte o, al menos, así lo intentó Adolf Hitler. Se buscó a cualquier costo demostrar la superioridad de la raza aria, cosa que días después, Jesse Owens pondría en duda.
Se le debe al nazismo un gran progreso en la historia de esta justa, pues son responsables de ambicionar que todo funcionara a la perfección y brindaran el mejor certamen hasta ese momento. Paradójicamente, ellos impidieron las siguientes dos ediciones al provocar la Segunda Guerra Mundial. Jesse Owens quebró la plusmarca mundial de los 100 metros planos al cronometrar 10.2 segundos. El Führer se negó a premiarlo cuando subió al podio.

Londres 1948
Juegos de la XIV Olimpiada
La Segunda Guerra Mundial destruyó dos ciclos olímpicos, pero para ese momento, la humanidad ya había advertido que sin el olimpismo el mundo no sería el mismo. El recién nacido Estado de Israel no participó por temor a las reacciones de los países árabes, mientras que China participaba por última vez en muchos años, poco tiempo antes de que Mao Tse Tung tomara el poder.
La neerlandesa Francine Blankers ganó cuatro oros en diferentes pruebas de atletismo. También destacaría Emil Zatopeck, fondista checo, al mejorar la marca mundial de los 10 mil metros. El mexicano Joaquín Capilla iniciaría una brillante carrera olímpica al conseguir bronce en clavados desde la plataforma de los 10 metros.

Helsinki 1952
Juegos de la XV Olimpiada
Fue la primera participación de la URSS como nación independiente, el mundo sufriría de la Guerra Fría, pero el deporte intentaba, una vez más, mantener el espíritu humano a flote. Las gimnastas soviéticas sorprendieron al ganar fácilmente la prueba por equipos e iniciar una hegemonía que perduraría por casi cuatro décadas.
Emil Zatopeck volvió a ganar en los 10 mil, sólo que esta vez también triunfó en los cinco mil y en el maratón. Alexander Anoufriev fue el primer medallista soviético al colgarse bronce en los 10 mil. Helsinki sería la representación deportiva de la rivalidad existente entre el bloque capitalista y el socialista. Esta vez, Joaquín Capilla obtuvo plata.

Melbourne 1956
Juegos de la XVI Olimpiada
Los Juegos llegaban por vez primera al continente de Oceanía. La idea de llevar el fuego legendario a diferentes latitudes cobraba cada vez más fuerza y generaba que la población mundial iniciara la cuenta regresiva para una justa apenas terminara la anterior. La australiana Elizabeth Cuthbert atrapó al público al ganar los 100 y 200 metros planos y los relevos 4 x 100. Tenía apenas 18 años y no defraudaría a su gente. Emil Zatopeck participaría en la maratón quedando en la sexta posición, pero el ganador, el francés Alain Mimoun, lo esperaría después de la línea de meta para felicitarlo. Joaquín Capilla conseguiría el metal dorado desde el trampolín de 3 metros y ganó bronce desde la plataforma.

Roma 1960
Juegos de la XVII Olimpiada
La batalla entre el norteamericano Rafer Johnson y el chino Chuan Yang en el decatlón es conmovedora. Ambos entrenaban juntos en la UCLA pero representaban naciones antagónicas. Johnson era más poderoso en los lanzamientos, Yang era más veloz en la pista; dicho balance desencadenó una batalla que culminó con la victoria de Rafer y un abrazo insólito de ambos atletas exhaustos. Si de paralizar al mundo se trataba, Abebe Bikila también lo consiguió al ganar el maratón, descalzo. En Roma surgiría el pugilista más grande de nuestros tiempos: Cassius Clay. Con 18 años de edad obtuvo el oro en la división de peso semicompleto. Años más tarde, Clay, ahora, Muhammad Ali, cambiaría el rumbo del boxeo profesional.

Tokio 1964
Juegos de la XVIII Olimpiada
Tokio fue el escenario en que Abebe Bikila refrendó su título, donde Dawn Fraser triunfó en los 100 libres por tercera edición consecutiva y Dezso Gyarmati ganó su quinta medalla olímpica en cinco justas diferentes. Yoshinori Sakai fue seleccionado para encender el pebetero en símbolo del resurgimiento nipón, pues nació el día en que la bomba atómica detonó en Hiroshima (6 de agosto de 1945). Imre Polyak demostró que la voluntad es un valor necesario para triunfar pues, luego de ocupar la segunda posición en Helsinki 52, Melbourne 56 y Roma 60, esta vez, conquistó el primer lugar en lucha greco-romana.

México 1968
Juegos de la XIX Olimpiada
De la misma forma en que Bikila había ganado el maratón en Roma años después de que Italia sometió con sus tropas a Etiopía, la checoeslovaca Vera Caslavska dominó a las gimnastas rusas días después de que el ejército soviético había invadido la antigua Checoslovaquia. Bob Beamon realizó un salto de longitud monumental que le valió la marca mundial por más de 23 años; Dick Fosbury despegó del suelo para cambiar la noción de cómo debía realizarse un salto de altura; los atletas actuales lo imitan. En nada influyeron los 2,240 metros sobre el nivel del mar para que la voluntad de nueve mexicanos permitiera al país vivir su mejor época olímpica.


















