Basta una llamada telefónica para gozar de una rica pizza hasta la puerta de tu casa, sin embargo, dicha facilidad le ha conferido una fama cuestionable, pues se vincula con reuniones, fiestas, comidas copiosas y tardes o noches de ocio.
La realidad es que la pizza es un alimento correcto en la dieta de un atleta y, aunque el inconsciente colectivo la coloca dentro de la comida rápida que se debe evitar, ésta destaca por incluir ingredientes de todos los grupos necesarios en una sana alimentación.
La pizza sobresale de los alimentos de comida rápida porque, en primer lugar, es un alimento completo. En el ‘Plato del bien comer’, los alimentos están divididos en tres grandes grupos: uno es verduras y frutas, otro es el de los cereales y el último es el de leguminosas y alimentos de origen animal. Una dieta correcta es aquella que incluye un alimento de cada grupo.
La pizza es un alimento completo porque la masa está elaborada con harina, agua, levadura y un poco de aceite; ahí están los cereales. Después tiene encima salsa de tomate, que en el caso de las pizzas se hace con jitomate hervido y especias. A la pizza se le agrega queso que pertenece a los productos de origen animal y es ahí donde se deben elegir aquellos que son magros o bajos en grasa.

Si bien puedes hallar muchas calorías, depende la elección de los ingredientes para hacerla más o menos benéfica. Adicional, si en tu dieta debes cubrir una determinada dosis de ‘macronutrientes’, en la pizza tienes una alternativa. Obvio, no la acompañes con cervezas, refrescos o medio millón de Rancheritos.
Entonces, ¿es saludable la pizza?
Si lo piensas con calma podrás advertir que la pizza no es muy diferente a un sándwich o una torta. Puede tener prácticamente los mismos ingredientes. El chiste está en lo que le pongas. De esta manera si pides una vegetariana o alguna cuyo ‘topping’ no sea muy rico en grasa, puedes gozar de un platillo equilibrado.
Las porciones dependen de cada quien, de su tamaño, composición corporal y sobre todo la actividad física a la que se somete. Para un adulto que requiere consumir 800 kcal en la comida principal, dos rebanadas, acompañadas de una ensalada pequeña y una bebida baja en azúcar sería una combinación ganadora.
Todo depende de cómo la elabores o la pidas. Para los deportistas significan un beneficio, porque después de una rutina de entrenamiento es indispensable consumir carbohidratos y proteínas. Hidratos de carbono para recuperar la energía perdida y proteínas para construir músculo. La recomendación oscila entre los 100 gramos de carbohidratos por cada nueve gramos de proteína; curiosamente una pizza hawaiana o una vegetariana tienen esa proporción. Por eso, ahora es factible que te ofrezcan en maratones y triatlones rebanadas de pizza como alimento de recuperación.

Disfrútala sin temor
¿Por qué se ha satanizado?
De entrada, porque se le vincula con reuniones donde además hay botanas, refrescos, alcohol y mayor variedad de comida; pero también es posiblemente un ‘señalamiento’ cultural, es decir, sucede más en Estados Unidos que en Europa, pues en aquel continente la pizza es parte de su alimentación. Los franceses hacen una especie de pizza a la que no le ponen jitomate; los italianos la acostumbran y en diversos países del Mediterráneo usan panes muy delgaditos como base y utilizan diferentes ingredientes.
¡Ojo! Las pizzas delgadas normalmente tienen menos verdura y para poderla amasar, dicha pizza requiere más grasa. Así que en nada influye el grosor. Disfrútala con moderación y considérala una opción para recuperarte tras tus entrenamientos o competencias.

















