Así como en el entrenamiento físico hay varias opciones entre las cuales elegir; en el mundo de la nutrición y la alimentación saludable hay más todavía. Podemos apostarte, incluso, que ya has hecho o intentado alguna. Y la pregunta del millón siempre es: ¿cuál de todas es la mejor? A continuación las explicamos:
¿En que consiste la dieta keto o cetogénica?
La dieta cetogénica, como su nombre lo indica, se basa en generar una cetosis en el cuerpo. ¿Qué quiere decir esto? En resumen, que el cuerpo estará utilizando grasas como fuente de energía. Para que eso suceda es necesario eliminar los carbohidratos de la dieta; por lo que se consumen grasas y proteínas sin comer carbohidratos. Según estudios publicados en el American Journal of Clinical Nutrition, específicamente en el artículo ‘Benefits of ketogenic diets’ comparando esta dieta cetogénica con otro tipo de dietas, no necesariamente se bajó más grasa con la cetogénica (aunque pudiéramos pensar que sí, ya que toda la energía que usemos provendría de grasas).

¿Cómo es una dieta vegana?
Muchas personas al querer comer saludable o bajar de peso, piensan en una dieta vegana. Esto significa que no comen productos de origen animal. Hablando desde un punto nutricional, el consumo de todos los grupos de alimentos nos ayuda a consumir las vitaminas y minerales que necesitamos. Las dietas veganas conllevan el riesgo de que, si no se realizan adecuadamente, provoquen deficiencias, principalmente de vitaminas y proteína. Para llevar una dieta vegana balanceada, es indispensable estructurarla bien, ya que el no consumir suficiente proteína hará que el metabolismo sea más lento, es decir, que se necesiten menos calorías al día. Así como la dieta vegana no es apta para todos, en algunos casos puede ser benéfica. En un estudio del 2017 de la revista Critical Reviews in Food Science and Nutrition, se menciona que la dieta vegana puede ayudar a disminuir la incidencia de enfermedades del corazón o en algunos casos de cáncer.
¿Dietas detox? ¿Eso existe?
Las dietas DETOX se pusieron de moda por ser ‘express’. Pretenden desintoxicar el cuerpo o bajar rápidamente los kilitos extra después de un fin de semana de excesos; o bien, antes de unas vacaciones en la playa. En principio, “cualquier tipo de dieta que no podamos mantener en el tiempo no es recomendable”, afirma Ivonne Vargas, maestra en nutrición y entrenamiento deportivo (@bullsharkfit). Lo recomendable es comer sano y ser constante con ello. El hígado es quien se encarga de desintoxicar al cuerpo y es un proceso que lleva su tiempo; no podemos acelerarlo. Simplemente toma suficientes líquidos y dale oportunidad al cuerpo de hacer su trabajo. Dentro de este tipo de dietas encontramos aquellas que se basan en tomar jugos por un cierto tiempo, generalmente a base de frutas y verduras. En estas dietas lo más común es que pierdas peso, sí, pero este peso será de masa muscular (al hacer una dieta que no tiene proteína consumirás músculo para cumplir las funciones que el cuerpo necesita). Piénsalo dos veces antes de tomar jugos por tres días. Esto sólo hará más torpe a tu metabolismo.
¿Me conviene ayunar y reducir mis calorías?
Los ayunos intermitentes o fasting están cada vez más de moda. La dieta fasting estricta se basa en consumir alimentos durante 8 horas y no comerlos durante las 16 horas restantes, pero también existen variantes donde sólo haces dichos ayunos dos o tres días a la semana, incluso con menos horas de ayuno (12 horas). Generalmente vemos resultados positivos, sencillamente por que tenemos menos tiempo para comer, por lo tanto comemos menos; sin embargo, no todos toleran este tipo de dietas. En 2016 se hizo un estudio en adolecentes con obesidad y resultó una estrategia eficaz y saludable para la reducción de peso (Global Pediatric Health).
La dieta paleo. Eso es de cavernícolas, ¿cierto?
Pues sí, se trata de consumir alimentos que se habrían comido tus ancestros en el Paleolítico. Los alimentos consumidos son: carnes, pescados, frutas, vegetales, semillas, frutos secos, entre otros. Esto más que una dieta, es un estilo de alimentación, donde según el Journal of Human Nutrition and Dietetics (2015) se ven buenos resultados ya que, al eliminar los alimentos procesados, se evitan toda clase de productos industrializados como galletas, panes, dulces y diversas combinaciones de grasa con azúcar de productos procesados que tienen energía y calorías en exceso.

Conclusión
No te recomendamos dietas que sólo puedas “resistir” un par de semanas porque entonces, tarde o temprano, regresarás al punto en el que estás. O peor. Se trata de comer balanceado, de todo, pero en su justa medida, algo que te permita ser constante para llegar a tu peso ideal y mantenerte saludable.
¿Qué tipo de dieta debes elegir? El asunto es que cualquiera, por buena o mala que sea, carece de personalización, es decir, ese elemento distintivo que se ajusta a tu agenda, tu nivel de actividad física, necesidades y gustos. Las dietas anteriores funcionan cuando comemos menos de lo que gastamos, así que mejor lleva un plan balanceado y acércate con un especialista.

















