Si lo que buscas es reclutar más fibras musculares y desarrollar tu estabilidad, te recomendamos que la próxima vez que te toque ‘pecho’ lo hagas en un equipo de suspensión, como el llamado TRX.
El cristo o ‘fly’ es una excelente manera de inducir un gran estiramiento al mismo tiempo que se involucran más fibras que en el press tradicional. Pero no todos los ‘fly’ son iguales, de acuerdo con distintos entrenadores. “Los que se hacen en TRX o en equipos de suspensión aumentan el número de fibras musculares trabajadas en el pecho y en el deltoides, puesto que no hay un patrón o guía qué seguir como en las máquinas”. Esto genera una activación de capacidades motoras, como el control, equilibrio y propiocepción, lo cual ayudaría a fortalecer el tren superior.

Por la orientación del TRX, el ejercicio puede hacerse más (casi paralelo al suelo) o menos (casi de pie) intenso. Lo que sí debe intentarse es que las manos queden en una posición natural, es decir, con las palmas apuntando hacia ti, lo cual impacta directamente la parte superior del pecho.
Cómo hacerlo:
1 – Extiende tus brazos frente a tus hombros, con las palmas apuntándose una a otra. Ahora coloca los pies detrás de ti mientras te inclinas hacia el frente.
2 – Con el abdomen activado (o sea, apretándolo) abre los brazos hacia una posición en ‘T’ con las palmas apuntando al frente y los codos ligeramente flexionados.
3 – Contrae tu pecho para regresar los brazos a la posición inicial frente a ti. Realiza todo el movimiento de forma controlada (sin impulso ni gestos demasiado rápidos).
El ángulo correcto: si el ‘fly’ o cristo en suspensión te parece muy difícil, empieza con una posición más vertical (apenas inclinado hacia el frente). Con el tiempo, ve intentando un ángulo más empinado conforme vayas ganando fuerza.

















