Sabemos que no es tan simple como parece. Muchas veces para hacer ejercicio o simplemente distraerte unos minutos en el día implica una logística gigante, de ahí que exista con tanta fuerza el famoso “no tengo tiempo para eso”.
Puede que sea cierto, seguramente tu día es complicado desde primera hora de la mañana hasta que te vas a la cama, aún así, es posible que los siguientes consejos te ayuden para que recuperes un ritmo saludable y las riendas de tu vida. Toma nota.
1 – Establece horarios. No nada más para el ejercicio, ¡para todo! Trata de agendar hasta los detalles como a qué hora vas a desayunar, comer y cenar; entre qué hora y qué hora estarás trabajando; en qué lapso debes recoger a tus hijos o llevarlos a determinada clase; incluso, define en qué momento revisarás tus redes sociales. No es broma. Checa tu “tiempo en pantalla” y te darás cuenta que si lo evitaras, podrías entrenar hasta para un Ironman.

2 – Una cosa a la vez. Nos referimos al binomio dieta-ejercicio. Va de nuevo, comienza con una cosa primero, no ambas, de lo contrario, tu índice de fracaso aumenta. Es sencillo, si no estás acostumbrado a ninguna, es fácil que te “caigan de peso” las dos al mismo tiempo.
3 – Acércate a un especialista. No cometas el error de hacer el entrenamiento que hacías en la preparatoria o la rutina que te compartió tu amigo de la oficina que es fisicoculturista. Si no das pasos acordes a tu situación mental, física y hasta social, acabarás exhausto, harto o lesionado. De verdad, los especialistas existen por alguna razón. ¿Quieres una recomendación? Con gusto. El Dr. Joaquín González Ontiveros es experto en entrenamiento físico y nutrición. Encuéntralo en Instagram como @joaquinr90 y agenda una cita.
4 – Invita a alguien más. Involucra a tu pareja, a un amigo o a un compañero de la oficina. ¿No se supone que debemos ser discretos? Ojo, no estamos diciendo que subas 300 videos en TikTok, simplemente que quedes con alguien para salir a correr, ir al gym o acudir a una clase. Hacerlo te “presionará” y te dará un sentido de compromiso con la otra persona. De ese modo es más complicado que falles, que faltes, que te rindas y hasta que lo hagas mal, pues se convertirá en una sana competencia.

5 – Camina lo más que puedas. Aunque el caminar en tu día a día no equivale a hacer ejercicio o ir al gimnasio, todo suma. Entre más activo seas, mejor. Es impresionante lo poco que caminamos en México. No es un secreto que es mucho más difícil que en otros países, pero con cambios paulatinos, podrás volverte más activo. Cuando estés en edificios, evita los elevadores; si tienes una hora para comer, ve caminando al lugar; si lo harás en el comedor, después camina por un café; si hablas por teléfono, trata de hacerlo mientras te mueves. Tu mismo celular tiene una aplicación que te cuenta los pasos. Intenta llegar a los 10 mil al día. Si ya los superas, trata de cada semana aumentar unos cuantos más.
6 – La constancia lo es todo. No necesitas hacer una hora de ejercicio diario, simplemente necesitas ser constante. Si tienes semanas de mucho trabajo o estrés, con 10 o 20 minutos que te actives, incluso en tu casa, será suficiente; pero no pierdas el hilo de hacer ejercicio. Ya tendrás semanas en donde puedas retomar una hora diaria o más. Si buscas bajar de peso y sientes que el ejercicio hace que subas, la fórmula es la misma: sé constante. Esto se puede deber a que tu cuerpo está subiendo en músculo, pero si te mantienes constante, poco a poco verás también como empiezas a bajar en grasa y mejorar tu figura.

















